Pandemónium

Lugar donde hay mucho ruido y confusión. Esa es mi cabeza. Una mezcolanza de cosas que parecen totalmente incongruentes pero dentro de mi mundo tienen su lógica y orden. Te invito a unirte y a compartir tu ruido, confusión, incongruencias o contradicciones.
Hai, douzo.

martes, 26 de enero de 2016

Juego mojado

Fueron al hotel de siempre. Entraron a la habitación destinada y como era usual, él fue a ducharse primero. Ella disfrutaba verlo bañarse, como el agua caía por su pelo y su cuerpo le generaba placer sin poder explicar el por qué, a veces le sacaba fotos que después borraba.
Pero ese día no se iba a conformar con sólo espiarlo, dejaría de lado esa timidez tan ridícula para él y lo sorprendería. Rápidamente se sacó la ropa y entró al baño, la cara de feliz sorpresa de él, fue suficiente para perder el pudor que sentía. Se abrazaron y se besaron, de esa forma en que sólo ellos podrían hacerlo, con pasión y deseo, despacio por momentos, de repente con desesperación y urgencia. Allí debajo del agua caliente ella decide recorrer con su lengua su cuerpo, desde su boca hasta su ya duro miembro, y como suele sucederle, la necesidad pudo más que la seducción y comenzó a succionar eso que tanto le gusta. Lo chupo y lamió por un rato, hasta que las ganas de él de darle placer pudieron más. La apoyo sobre la pileta, le abrió las piernas y comenzó a jugar con su lengua en el clítoris, el agua caliente y su boca pronto generaron una seguidilla de pequeños orgasmos.
Él se levantó y la beso en la boca, mezclando los sabores de ambos, algo que la excitaba más si era posible. 
La puso frente a la pileta, de espaldas a él y mientras ella lo miraba por el espejo, le abrió las nalgas y la penetró, en ese momento se perdió por completo en sus ojos oscuros, señal de que su estado de excitación estaba más allá de su razonamiento. En ese momento ella sabía que todo él quería devorarla, consumirla, y mientras él bombeaba con fuerza, abriendola más con sus manos, como si quisiera más adentrarse en ella, el orgasmo grande, ese que se siente desde el pelo a los pies, la hizo temblar. Le agarró las tetas y en un embate brutal, se dejó llevar y con un gruñido estalló.
Se quedaron un rato así, mirándose a través del espejo, con la respiración entrecortada, el cuerpo temblando y una sonrisa.
Se terminaron de bañar y fueron a la cama. Esto recién había empezado.  

Autor: Casiopea

domingo, 24 de enero de 2016

Me distrae tu boca

Pasamos noches enteras hablando de cosas sin importancia, evitando todo el tiempo lo que realmente pasa entre nosotros. Invitaciones sutiles a encuentros que nunca sucederán, lazos invisibles emanados por nuestros cuerpos, que nos llevan a seguir en contacto. Te miro mientras hablas y no puedo sacar mis ojos de tus labios y me pierdo en una conversación a la que no le presto atención por imaginarlos sobre mi boca, bajando por mi cuello, por mi pecho....
Me concentro y miro tus ojos, y vuelvo a perderme en imágenes de tus manos llenándose con mi pecho, mientras llevas la lengua a los pezones y con ella vas bajando por la línea de mi ombligo.
Me sentas y te arrodillas frente a mi y sin dejar de mirarme a los ojos, subis mi falda y bajas mi bombacha y uno a uno vas metiendo tus dedos en mi humedad. Respiras profundo antes de meter la cabeza de lleno y siento como tú lengua caliente va lamiendome muy despacio, como si quisieras tomarte todo el tiempo del mundo en degustarme.
Yo abro un poco más las piernas y me dejo devorar, mientras con una mano meto tus dedos húmedos de mi en mi boca y los voy chupando, saboreandome, la otra la hundo en tu pelo.
Cuando estoy a punto de desfallecer, me paras de espaldas, te bajas el pantalón y me penetras de golpe, haciéndome acabar en un gemido de total placer, esa es tu señal para dejarte llevar.
De repente vuelvo en mi y te veo frente a mi, mirándome sin entender por qué nunca te escucho cuando me hablas. Te das media vuelta y te vas y yo sólo puedo ver tu espalda alejarse.

Autor: Casiopea

sábado, 23 de enero de 2016

Sueño contigo

Cierro los ojos un instante, como para disfrutar este momento. El ventilador sobre mi piel desnuda y fresca después de ese baño relajante. Y así con los ojos cerrados, con este letargo que no llega a sueño, siento tus pies acercándose, siento el sutil peso de tu cuerpo, rexostandose a mi lado, y lentamente, muy suavemente, tus manos me recorren a lo largo de mis piernas, masajeando en lugares puntuales. Quisiera abrir los ojos, pero me pedis que no lo haga, que me quedé relajada, disfrutando con todos los sentidos. Así tus manos recorren mis caderas, mientras tu nariz olisquea mi perfume. 
Quiero moverme, ser partícipe activa, pero no me dejas, "shhh", me decís al oido, "dejate hacer". Y yo me dejo, y con cada caricia vuelo y con cada beso me derrito. Con tus manos apretas mis pechos, suave, muy suave y luego con fuerza metes mis pezones en tu boca y los chupas, succionas y mordes, haciéndome retorcer de excitación y anticipación . Te recostas sobre mi, refregandome tu cuerpo y voy sintiendo la humedad que te provoco y que me untas como un gel, por mi vientre y por mi pubis. Y me das un beso, profundo, de esos que me gustan tanto, y me decís al oido "nos vemos en mis sueños".
Y abro los ojos y no estas, y estoy sola, triste, mojada y ansiosa.
Y te respondo,  "nos vemos en tus sueños"

Autor: Casiopea

lunes, 29 de diciembre de 2014

Deseo


Noto tu cercanía, una mezcla de calor y electricidad me recorre por la espalda, siento como tu mirada se posa en cada centímetro de mi cuerpo, quemándome. Te acercas lentamente, rozandome al pasar, sin darte cuenta tal vez, que ese simple roce provoca una explosión interna en mi. Me acerco y aprovechando que estas distraído, te araño por encima de tu ropa, escucho tu respiración contenida y eso me anima a aventurarme a mas, y meto mis manos por debajo de tu camisa y paso mis uñas por tu espalda. Suspiras y gemís de una forma que me provoca desearte mas.
Giras, te miro y me pierdo en la mirada profunda de tus ojos oscuros, y de forma inconsciente busco tu boca. Pero tus besos no me calman, es como intentar extinguir fuego con combustible y ardo, y te miro a los ojos, esperando que notes el fuego que provocaste, ese deseo desesperado por saciar mis ansias. Mil imágenes de nuestros cuerpos amándose comienzan a girar en mi cabeza:
Arrancarte la ropa ahí mismo, y con rapidez tomar con mis manos tu miembro y chuparte y lamerte, mientras te retorces de placer y pronuncias mi nombre pidiendo mas. Sentarte en una silla y empalarme en vos, mientras turnas tu boca, entre chupar y morder mis tetas y besarme. Dejar que me saques la ropa interior, tirarme sobre la mesada y que me penetres fuerte por atrás, mientras agarras mi pelo y me mordes el cuello
Me veo a mi misma, sentada en esa misma mesada, con tu cabeza entre mis piernas, haciendome temblar, mordiendome, succionandome y penetrandome con tu lengua, y yo no puedo contener los espasmos de placer, gimiendo y suplicando que no me tortures mas....
Pero solo tengo tus besos y un manoseo apurado, a escondidas y un calor que crece de manera descomunal a cada segundo que pasa. Y tengo el corazón desbocado, desesperado y la respiración entre cortada mientras tus ojos me hunden en tu propio deseo, un deseo salvaje, que tantas otras veces me llevo envuelta en una vorágine de sensaciones que ya no son ni tuyas ni mías, porque están tan mezcladas que no tienen un origen claro.
Pero nos componemos, respiramos hondo y nos miramos con la promesa de un "en la próxima".

viernes, 28 de noviembre de 2014

Historia compartida. Así empezó una historia de amor.

Te espere en Morón en la parada del 320. Yo ya había decidido a íbamos a ir Thaler, entramos y te gusto el lugar, elegimos una mesa, cuando te propuse jugar me dijiste que eras mala y me ofrecí a enseñarte. Pedimos cerveza para mi y un exprimido para vos, mientras jugábamos yo te miraba, te ayudaba a apuntar, pero solo te rozaba al pasar y te acariciaba con la vista, cosa que vos notabas. Nos seducíamos mutuamente pero no nos acercábamos, así jugamos un rato largo hasta que, según vos, casi me ganabas. -A mi no me gusta perder- te dije y muy suelto de cuerpo metí todas las bolas que me restaban y te gane (ahí creo que moriste de amor y sorpresa a la vez). Ya casi nos habíamos terminado las bebidas y te propuse la revancha a lo que respondiste -si, pero no acá-, y ahí recién te bese porque no podía mas. Me llamo la atención y me gusto mucho tu osadía, porque yo notaba tu timidez, pero a la vez no te dejabas intimidar. Me gusto tomarnos el tiempo para ese juego de seducción previo, que llevo al curso por donde fueron las cosas. Nos tiramos en un sillón a terminarnos las bebidas y besarnos apasionadamente sin manoseos, solo nos besábamos mucho, mucho. Me acuerdo de tu pelo en mi cara, de tu piel suave y ese perfume que me volvía loco. Quería arrancarte la ropa pero no era el lugar así que nos fuimos.


Tomamos un auto a casa, que yo compartía con un amigo y sus hijos, me asegure de que no estuvieran y fuimos directo a la habitación, ahí si, tocándonos y besándonos con pasión nos arrancamos las ropas uno al otro desvistiéndonos, me senté en la cama para sacarme por completo los pantalones y vos me agarraste y me chupaste mucho y muy rico, yo quise hacer lo mismo y no me dejaste, tampoco insistí mucho, te bese el cuello hasta los pechos, y cuando ya no podíamos mas me puse un forrito y te lo empecé a hacer parados, un par de minutos después te gire hacia la ventana y vos los disfrutabas, no podíamos parar y te lo metí por detrás al tiempo que tiraba de tus pechos y abría tu cola y me metía dentro tuyo y te agarraba firme pero con cariño los pelos y te besaba el cuello y girabas la la cabeza para besarme gimiendo de placer. Cuando cinco minutos después llego tu orgasmo, temblaste de punta a punta y yo me deje estallar y te acabe en la cola con nuestros corazones al galope nos quedamos parados un ratito y lo saque me fui a lavar después te indique donde estaba el baño, cuando volviste estabas envuelta en mis sabanas, y solo estabas iluminada por la luz que entraba por la ventana y se te notaba colorada y no te animabas a mirarme, yo te bese otra vez y te tire en la cama con suavidad y comencé nuevamente a acariciarte, besarte y vos te prendiste fuego también. Empecé a metértelo, me acuerdo que mi intención era mojarte, solo rozándote, pero ya no hacia falta, eras agua, entonces te penetre acostada, vos no querías hacer mucho ruido y te contenías, nunca entendí porque ya que estábamos solos, pero lo hacías y empecé a bombear y te movías y disfrutabas y gozabas, me besabas, me abrazabas en el punto del éxtasis con fuerza y placer y volviste a acabar y yo no paraba, seguía y otra vez hasta que me canse. Te dije que vinieras arriba, nuestros movimientos perfectamente sincronizados sin necesidad de decir ni hacer nada, solo dejandonos llevar, con mis manos en tu cintura, los dos gozando de igual manera, acabando al unisono, con la misma intensidad, con la misma vibración, ese estremecer que se nos dió sin buscarlo. Creo que ahí te abrace, te bese y compartimos y disfrutamos ese maravilloso momento.
Fui al baño primero, cuando fuiste a lavarte te llevaste la ropa, al salir me pediste que te buscara un remis, pero si me hubieras dado a elegir te habría retenido hasta el amanecer, mientras terminaba de vestirme el auto llego. Tu intención era irte sola, pero yo me subí al auto y te acompañe hasta la estación de tren, cuando llegamos, te dije que me avisaras cuando llegaras y me respondiste que no te preocupes, me diste un beso feo, en huida, casi un beso seco y tuve que dejarte ir. Te vi mirándome desde la ventana del vagón, fingiendo no verte y te fuiste.

By: Anónimo

jueves, 20 de noviembre de 2014

Casi un sueño.

Noche lluviosa, se me queda el auto en el medio del campo camino unos metros y encuentro una casa golpeo pidiendo ayuda y o casualidad eras tú. -por cierto que bonita estas.
Ves mi rostro asustado y de desesperación por lo tanto me haces pasar ofreciéndome una taza de té al dármelo tus manos rozan con las mías notando una cierta sonrisa en tu boca y yo siento un cosquilleo en mi piel que nunca lo había sentido. De repente tus manos se posan sobre mis hombros preguntándome si tenía frio porque estaba mojado.
Me pides por favor que me quite la ropa para que se seque lo hago y tú la colocas en el hogar donde hay un fuego profundo ante vos quedo desnudo por unos instantes hasta que me trajiste una bata de tu ex que por cierto te gusto como me queda. Me pides que me quede a hasta que pare de llover y se seque la ropa.
Te diriges a tu dormitorio y yo me quedo en el sofá que se encuentra al lado del hogar, pasan unos minutos y me pides que mire en el cuarto porque había escuchado ruidos (excusa perfecta), te digo que no hay nadie y cuando me volteo veo tu cuerpo totalmente desnudo a través de una sábana trasluciente suave y perfumada, me acerco descaradamente y acaricio muy despacio tus piernas.
Notando que se te eriza la piel y gustándote, sin decirte nada comienzo a besarte tus pies y luego empiezo con mi lengua a subir lentamente hasta llegar a tu concha, juego un buen rato hasta hacerte acabar varias veces mientras mis dedos jugaban en tus pezones y en el culo que despacio se iba dilatando hasta que dos de ellos entraron.
Sigo hacia arriba y chupo tus tetas con tanto deseo que siento ganas de penetrarte hasta que lo hago, moviéndome lentamente y suavemente notando que tus ojos se fueron para atrás, sintiendo un gemido hermoso mientras beso tu cuello y te paso mi lengua por todos lados.
Te doy vuelta y comienzo a acariciarte y a pasarte la lengua por la espalda, llegando hasta los glúteos, masajeandote de forma sensual mientras mientras mi lengua juega en tu culo y te penetro con ella. El gozo que siento en ti es tal que no aguanto mas y poniéndote en cuatro, te cojo brutalmente mientras mis dedos tocan tus pezones, lo que genera en ti un alarido de placer mientras acabas.
Muy lentamente, con movimientos felinos, te mueves y me sacas de tu interior, me llevas a un pequeño sillón que había en un rincón de tu cuarto, me sientas y mirando al frente, te sientas en mi miembro, empalándote hasta el fondo, con un suave ronroneo comienzas a moverte, primero muy despacio, mientras mis manos se llenan con tus pechos y mi boca y mi lengua juegan con tu cuello. Tu ritmo va aumentando gradualmente, hasta que quedas totalmente envarada, muy quieta, disfrutando del orgasmo. Te levantas, sin dejarme levantar, buscas un pañuelo de seda de un cajón cercano y me vendas los ojos.
Llevas mis manos a tus tetas y acercas mi cabeza para que te las chupe, me pides que te muerda los pezones, y vuelves a sentarte en mi miembro, que late desenfrenado por el deseo contenido. Enroscas tus piernas en mi cintura y sin poder aguantar más, me levanto sin salir de ti, y te recuesto en el piso, pongo tus piernas en mis hombros y bombeo con furia contenida, hasta acabar en un éxtasis exquisito.
Quedamos unos minutos así, unidos, los dos una sola respiración, agitada. Te levantas, me sacas la venda de los ojos y me llevas de la mano al baño, y me invitas a una ducha caliente.
Nos secamos, me preparas el sofá cercano al hogar y me deseas buenas noches. A la mañana siguiente, al despertar, encuentro un desayuno en una mesita cercana con una nota:
“Gracias por todo, cerrá bien la puerta al salir”
Aunque he buscado varias veces la misma casa, no he podido encontrarla y solo me queda el recuerdo de esa noche fría y lluviosa.





By Roberto Asenzo Cavallo- Casiopea

lunes, 17 de noviembre de 2014

Aventura truncada

Paso cuando tenia 21 años. Aunque no soy de ir a bailar, ese sábado fui. A eso de las 2 am conozco a Elizabeth, una mujer de 19 años, pelo largo y oscuro, morena, con un buen físico, linda cola, lindos pechos. Comenzamos a bailar y entre tragos y charlas el ambiente se fue caldeando.
Bailando regaetton, apoyada tras apoyada, palabras al oído, no aguante mas y mordí suavemente su oreja, y es ahí donde comenzó un combate de lengua, donde mis manos dejaron de ser mías y actuaban por si mismas, la mano izquierda fue hacia su estomago y la derecha hacia su espalda y lentamente fui levantandole la remera, mientras que con mi cuerpo la llevo contra la pared. Con una de mis manos empecé a bajar lentamente por encima de su calza y con la otra apretaba esa rica carne de ternero, tan tierna y jugosa. Las lenguas seguían en plena guerra hasta que la mano derecha pasa por su entrepierna por arriba de su vagina, se sentía que salia calor y que estaba mojada mientras que la mano izquierda llega por el camino a un orificio donde se descontrola y comienza a querer entrar.
Nuestra pasión iba en aumento pero yo no contaba con suficiente dinero como para pagar un hotel, en mi casa no se podía, y en la de ella tampoco. ¡Que desilusión!, no quería dejar pasar esa oportunidad, entonces es ahí donde se me ocurrió un lugar que, aunque no era el ideal, nos sacaría del paso.
Salimos del boliche y abrazado a su cintura la voy llevando, eran aproximadamente las 3 de la mañana. Cerca del boliche pasaba un tren, aunque era obvio que a esa hora todavía no estaban en servicio, al costado de las vías, pasto largo como medio metro de altura, un muro de uno de los costados y del otro la calle.
La acerco suavemente al muro y comienza un juego de besos y lengua que recorren su cuello. La lengua se entretiene con su oreja, la mano derecha retoma su lugar, esta vez por debajo de su calza, mmm... parecía recién afeitada , se comenzaba a sentir el rico y suave aroma de leche, entraba y salían los dos dedos mientras ella gemía, con la mano izquierda intente meter un dedo en su culo, pero no era lo mismo, estaba seco y le costaba entrar, luego de un momento de intentar entro. Comencé a moverlo sin salir y a ella le gustaba, se notaba que lo disfrutaba, sus manos fueron directamente hacia el baúl donde me baja el cierre y desabrocha el prendedor y comienza a masturbarme, le agacho la cabeza para que comience a chupar, pero sin que flexione las piernas, así mis dedos podían seguir jugando, hasta el fondo de su garganta entera se la metía, así estuvo un rato. Se pone de pie nuevamente, le saco la calza, la remera y el corpiño. Me saca el pantalón, la remera, y el boxer, la alzo entre mis brazos abriéndole las piernas y apoyando su espada contra la pared, la penetro suavemente, con suavidad, apretándola cada vez mas fuerte contra la pared para que la pueda sentir, con sus uñas me rasguñaba la espalda, y me apretaba fuerte, se podía sentir que el pene chocaba con las paredes y que el aroma era cada vez mas fuerte, la bajo y la recuesto sobre el pasto alto, al principio nos picaba el cuerpo, pero luego, tal vez por la adrenalina o el deseo, desapareció toda molestia. Con mi lengua empiezo recorrer todo su cuerpo hasta que llego a su pubis, pero solo por los bordes o por encima suavemente, todavía no era momento para meterle la lengua, ella se calentaba cada vez mas y yo quería que explote esa bestia dentro suyo así que me subo sobre ella y con mi pene agarrado con una mano, lo llevo hasta la entrada y no se la meto solo acaricio su alrededor y solo la puntita moviéndola en forma de círculos. ¡Queria que se la meta ya! Y cuando menos lo espera la agarro desprevenida y sin piedad se la meto bien hasta el fondo sin sacarla y frotando y apretando mi cuerpo sobre el de ella, que manera de suspirar. Parece que le hubiesen salvado la vida. Y seguí el ritmo normal tranquilo para que pueda gozarlo hasta que se puso en 4, me moje los dedos con saliva y se los metí por el ano, para que no sea tan seco, pongo mi pene sobre su hoyo y de a poco va entrando, se sentía tan apretado que dolía bastante, que lindo. Hasta que comienzo a tomar ritmo y ella gritaba, y en el momento menos pensado pasaban los minutos y nos olvidamos que estábamos cerca de la calle y que iba a comenzar a transitar gente
En lo mejor de todo se nos acerca un policía:
-De pie muchachos y vistanse- nos dijo con cara de rottweiler. Le damos los documentos, y como eramos mayores pudimos irnos sin mas problemas, excepto por la calentura que teníamos. 
Ya resignados hicimos dos o tres cuadras y seguimos en una vereda hasta que pudimos saciarnos.
Lo mas triste es que olvide pedirle su numero o darle el mio, por el calor del momento.
Hasta el día de hoy no la volví a ver mas.
Hoy me río, pero había que estar en ese lugar desnudos, frente a un policía, un gran susto.
Autor: Guillermo Alarcon

viernes, 14 de noviembre de 2014

Para vos, mi amante fantasma.

Lujuria, deseo, besos profundos, sensuales, calientes. Nuestros cuerpos unidos por la mutua necesidad de fundirse en el acto mas primitivo, carnal. Tu transpiración mezclada con la mía, tu lengua jugando en mi boca, recorriendo poco a poco mi piel, mi boca buscando tu cuerpo para recorrerlo con mi lengua, saboreándote, exitandome con cada centímetro recorrido. Sentirte dentro mio, placer infinito, exquisito, en una danza donde nuestros movimientos están completamente sincronizados, buscando el placer extremo, que finaliza con un orgasmo al unisono. Llegar juntos al éxtasis, es tan hermoso, tan perfecto.
Luego de saciar nuestro deseo inicial, tan urgente que no podía esperar, que no entendía de ternezas ni cariño, vienen las caricias y los besos no apurados, con total conciencia del otro que estaba a nuestro lado. Tus masajes seductores, nuestras bocas sin poder despegarse, unidas en besos eternos, que despiertan nuestra pasión nuevamente, y otra vez, es imposible contener la necesidad de sentirnos, porque no nos cansamos de explorarnos, no nos cansamos de ese baile tan intimo, vos penetrandome con esa brusquedad que me encanta, me exita, que me lleva casi al final, simplemente por sentirte dentro mio. Y es así, es eso lo que generas en mi, tocas lo mas profundo y lo mas oscuro de mi ser.
Ahora en mi cama, con el recuerdo de esta tarde, el sabor de tus besos y tu olor en mi piel, me pregunto cuando te voy a volver a ver.

By: Casiopea

lunes, 10 de noviembre de 2014

Como siempre, te espero.

Siento que me recorre un hormigueo conocido, aunque algo olvidado, que comienza desde la planta de mis pies y se aloja rápidamente por mi pubis con un calor incomodo, un cosquilleo caliente que necesita una pronta satisfacción.
Deseo. Deseo puramente primitivo, donde mi cabeza queda completamente anulada de cualquier pensamiento racional. 
Deseo. El deseo que enciende un beso tuyo en mi comisura, dulce, provocativo.
El deseo que me provoca un roce de tus dedos en mi piel, la que siento arder a tu contacto.
Y vos, cruel, disfrutando de todo lo que me provocas, insinuándote con una mueca a modo de sonrisa, prometiendo con tus ojos lo que tanto ansia mi cuerpo.
Y mi mente viaja, y te busca, busca tu boca, tu lengua. Busca el contacto de tus manos, tocándome, desnudándome de a poco mientras tu boca deja la mía para recorrer con tu lengua, húmeda, muy caliente mi cuello, mis hombros, mi espalda hasta donde termina, mientras tus dedos buscan sabiendo muy bien a donde ir, porque me conocen, saben esos puntos exactos que al mínimo toque hacen que me entregue casi inmediatamente.
Mi mente divaga, y siento tus caricias, siento tu miembro duro, caliente, rozándome, mientras mi lengua busca desesperada tu lengua, para, una vez mas, rendirse totalmente. Porque te conozco, porque mi cuerpo te añora siempre, te espera siempre, para satisfacer eso que solo vos podes satisfacer, en ese modo tan tuyo, tan primitivo, instintivo que saca lo mas bajo de mi. Mis piernas se abren, estoy tan caliente que con solo un toque de tus dedos me hago agua. Te espero desesperada, a que decidas terminar con esta tortura, pero no, tu boca insiste en torturarme mas y tu lengua se mete en mi, enloqueciendome mas, pero dándome un placer que logra rendirme en un primer orgasmo, que solo aumenta el deseo de sentir tu pene dentro mio.
No te haces esperar mucho mas, veo en tus ojos que no solo soy yo la torturada, que no soy solo yo la que espera y ansia, la que añora, no es solo mi cuerpo el que extraña ese contacto. Mi antiguo compañero tambien me necesita, y mientras te miro a los ojos, tan oscuros, me penetras lentamente, como alargando el encuentro tan esperado. Y en mi mente aun siento el olor de tu piel, de tu transpiración, siento la dureza de tu miembro empujando en lo mas profundo de mi, aumentando el ritmo, haciéndome gemir con cada embate. Dulce, dulce, dulce.... y cuanto mas te siento, mas quiero de vos, pero no tengo que decirtelo, estas ahi conmigo, dándote, brindándote como en el pasado lo has hecho tantas veces, completo, tierno, bestial, abriéndome cada vez mas, como si quisieras meterte todo en mi, y yo no puedo mas del placer que siento y me dejo llevar por los distintos orgasmos, grandes, chicos, todos deliciosos, pero con gusto a poco.... Porque este deseo que siento por vos, no se sacia nunca. Porque mi cuerpo no se cansa nunca de tu cuerpo y siempre te espera.
Mientras mi mente vuela y explota con todas esas imágenes, esos recuerdos, este hormigueo aumenta hasta el punto de ser totalmente insoportable y pienso que quizás, si tengo suerte, como antes, nuestros caminos se vuelvan a cruzar.
Y quizás, tan solo quizás, vos tampoco te conformes con un beso que no termina de ser.

By Casiopea.

sábado, 26 de abril de 2014

Añoranzas




De noche, a oscuras, escucho el sonido de tu respiración, pausada, distante, como todo vos. 
Mil recuerdos de años muy lejanos pasan por mi mente en este momento, buscando, tal vez, el quiebre, el punto exacto donde nuestro uno se volvió dos. 
Te recuerdo con tu cabello largo, cubriéndote a medias la cara, con esos ojos tan lindos, que tanto me gustan aun, mirándome con amor y ternura, tu sonrisa torcida por cada cosa que yo decía, siempre prestando atención a cada palabra que salia de mi boca. 
Recuerdo como me hacías sentir cuando me mirabas fijo, como grabándote en tu memoria cada detalle de mis facciones, haciéndome sonrojar.
Recuerdo nuestro primer beso, tan dulce, algo tímido, la primera noche que hicimos el amor, temblando los dos, riéndonos, felices. Paso el tiempo, me hacías feliz y yo a vos. Después llegaron los hijos y la alegría fue mayor, incalculable.....
Ya paso mucho tiempo de todo eso, ahora vos en tu cama y yo en la mía, ya no recuerdo la ultima vez que nos amamos, que nos tocamos, que nos besamos. ¿Cuándo me volví invisible?. 
Te extraño. Extraño que me hagas reír, que me des un beso porque si, sin ningún motivo, un beso no apurado, que no sea al pasar como obligado.
Quiero volver a descubrirte, que me vuelvas a conocer, quiero estremecerme cuando me roces sin querer. 
A oscuras te escucho y te añoro tanto, quisiera despertarte, como antes, con  besos, amarte. Pero mi miedo al rechazo es mas fuerte que el deseo. 
Por eso a oscuras sigo escuchándote, mientras mis párpados se van cerrando y lentamente me voy hundiendo en los sueños donde aún somos felices.

viernes, 17 de agosto de 2012

Swinger



Después de mucho hablarlo con mi marido decidimos ampliar nuestra vida sexual y comenzamos a investigar la onda swinger. Nos pareció interesante así que buscamos algún lugar donde se realizaran este tipo de encuentros.
Noche de sábado, paramos a tomar algo en un bar como para tomar coraje y enfilamos con el auto hacia el lugar elegido.
Quedamos sorprendidos por el lugar, muy bueno, cálido, muy intimo y discreto. Entramos, nos explicaron las reglas y enfilamos hacia uno de las barras mientras nuestros ojos investigaban todo a nuestro alrededor. La música estaba muy buena y salimos a bailar, hasta ese momento nada fuera de un boliche común. A mitad de la velada mientras bailabamos un lento metiéndonos un poco de mano, se nos acerca una pareja y se ponen a bailar con nosotros, al cambiar el tema, vamos los cuatro a la barra y charlamos de cualquier tema trivial que no recuerdo. Ella lindisima, cuarentona, pelo largo, unas tetas impresionantes, tanto que mi marido hizo un esfuerzo para no quedarse con la mirada fija, muy buen culo que hasta a mi me costaba no mirarselo a cada rato, tenia puesto un vestido que mostraba lo mejor de sus atributos. Él casi cincuentón, muy fuerte, alto, de pelo canoso con un corte moderno. Estaba vestido de sport. Yo no podia evitar pensar como seria su entrepierna (si, ya sabemos que tengo un serio problema jajaja). Les contamos que eramos nuevos en ese mundo y que nos interesaba realmente experimentar algo nuevo. Después de varios tragos nos dirigimos a uno de los sectores preparados para esos encuentros y Ella despacio fue acercándose a mi marido y le da un beso, él totalmente anodadado no sabia que hacer mas que mirarme y fue ahí cuando su marido se me acerca y me besa a mi, probar su lengua despertó mis sentidos y nos fundimos en un abrazo. Cuando el beso termino miro a M (mi marido) y lo veo abrazado con una mano en una teta de I, matándose con un beso, ya mas tranquila sigo con mi exploración bucal de O.
Después de esos besos quedamos mas calientes que pan recién sacados del horno y nos buscamos con M y nos entramos a besar mientras la otra pareja ya se estaba sacando la ropa mutuamente, así que imito y empiezo a desvestir a M como le gusta, ropita que saco parte del cuerpo que cubro con mi boca. Al sacarle el boxer su miembro salta y me lo meto en la boca y lo chupo con ganas, habré chupado vergas, pero como me gusta esa..... Mientras estoy arrodillada frente a M se acercan I y O y ella colocandose a mi lado empieza a pasar su lengua por el miembro de M y por mi boca, dejo un momento de chupar a mi marido y empiezo a besarme con I, O se sienta al lado de M y nos mira mientras se empieza a masturbar, acción que M copió sin verguenza alguna. Aproveche y empece a tocar esas monumentales tetas y nos empezamos a chupar las tetas por turnos, ya estaba mojada a mares, mas caliente no podía estar. I empieza a masajearme el clítoris e introduce sus dedos de poco. Uno. Dos. Tres. Yo chorreaba del placer, nuestros maridos se sacudian mientras nos miraban. De repente O se levanta y me toma de la mano, me pone de rodillas y recostada sobre un diván y me penetra ante los ojos atónitos de M que no tiene tampoco mucho tiempo de sorprenderse ya que I se le sienta encima quedando empalada y moviéndose de modo frenético dando gritos de placer, cuando O se sintió acabar busco a su mujer, la recosto y la cogió hasta terminar en un gemido casi animal que me termino de calentar, así que tome el lugar de I y me empale a mi marido para sentir su acabada dentro mio.
Después de esta experiencia, nos tomamos un par de tragos mas, nos vestimos y nos fuimos a casa.
M ni esperó llegar al dormitorio para darme una cogida que me dejo las piernas y la entrepierna adolorida.
Espero que les guste mi experiencia, ya les contare en que siguió nuestra ampliación sexual.
Autora: Casiopea

A



Cuando una mira una novela o una película romántica ve a la protagonista que va al supermercado y se cruza con un cajero re hot y cachondo que le tira los perros y terminan con un sexo salvaje entre los paquetes del deposito. O la protagonista está un día de lluvia en la calle sin paraguas chorreando agua y cuando se refugia en un bar el barman esta mas bueno que la avena y terminan con un sexo espectacular en el baño. Una siempre fantasea con la idea de que algo tan "romántico" también le pase, pero convengamos que la realidad es un cajero oriental de metro y medio, o el barman de una cantina es un viejo de barriga prominente gracias a los años de atención en la barra. O eso pensaba yo hasta que conocí a A. 
Hacia años que íbamos al mismo gimnasio y la verdad sea de paso con tanta pendeja de carnes firmes y jóvenes que me iba a imaginar que este señor iba a fijarse justamente en mi. Empezó una conversación casual y empezamos a entrenar juntos y entre sentadilla y sentadilla las conversaciones fueron subiendo de tono hasta volverse de un calor tal que ya no daba para mas. O se avanzaba o se terminaba ahí tanto histeriqueo.
Y bue, ni lerda ni perezosa (convengamos que lo he visto entrenar durante unos añitos, tipo cuarentón, moreno, casi de mi estatura, de carnes muy firmes que daba gusto agarrarlo de un brazo casi sin querer) accedo a ir a su casa después de un entrenamiento, ni hace falta decir que el sexo fue mucho mejor de lo que imaginaba y que TODOS sus músculos tenían una firmeza envidiable. Así que se hizo una costumbre casi religiosa el ir a entrenar de formas mas intimas luego del entrenamiento del gym. 
Un día queda en pasar a buscarme para ir a su casa y en el auto, ¡OH sorpresa! esta acompañado de un compañero de estudios (estaban haciendo el profesorado de educación física) y luego de las presentaciones vamos a su domicilio. Ya en su casa me cuenta su idea de probar si entre los tres hay química, me da un poco de cosa al principio, este chico va al baño y nos deja solos en el dormintorio, nosotros empezamos a besarnos y estabamos tan calientes ya que ni cuenta me había dado que el chico había vuelto al dormitorio y se tocaba casi en bolas mirándonos. Lo invitamos a acercarse y me empiezan a desvestir mientras los dos me besan por todo el cuerpo. Yo no cabía de mi sorpresa, nunca tuve dos hombres para que me sirvieran así que me dedique a disfrutar del momento lo mejor posible. 
Desvestí a A y empezamos a acariciarnos mientras (pongamosle B) me besaba, fuimos cambiando, yo besaba a B y mientras yo masturbaba a A, él me acariciaba la vulva haciendo que mi calentura subiera a niveles impresionantes haciendo que su mano se mojara con mis jugos casi inmediatamente. 
Nos acomodamos en la cama de forma que mientras yo le chupaba el miembro a A, B me chupaba mientras yo lo masturbaba con las manos, fue una experiencia única y perfecta. Pero lo mejor estaba por venir. Después cambiamos de lugares y pase a chupar el miembro de B mientras A me chupaba. Fue glorioso, nunca había sentido tanto placer. Pero convengamos que aunque me encanta el sexo oral, estaba ansiosa por sentir esos dos miembros grandes, gordos y erectos dentro mio. Ansiosa y con algo de temor.
A se puso un forro y se acostó boca arriba y me empalo de forma que B tenia acceso a mi culo para hacer lo que quisiera, que fue justamente lo que hizo :P. B me empezó a lamer el culo y fue metiendo un dedo, pero como ya estaba empalada con A, estaba mas que relajada, asi que forro mediante fue metiéndose de a poco. Hasta que sus huevos no se pegaron a mi no paro de empujar. Y después si, fue la unión perfecta. Estaba empalada por dos machos que empezaron a moverse en ritmo sincronizado y yo no paraba de gemir y tener un orgasmo detrás de otro. No sé cuanto habremos estado en esa situación tan gozoza hasta que mis hombres acabaron.
Pero mi fiesta no acabo ahí. 
Tomamos unos tragos de Gancia y caricia va, caricia viene esos mástiles volvieron a emerger y ahí me los cogí de a uno hasta hacerlos acabar nuevamente y yo desfallecer de tanto traqueteo.
A eso de las 5 am me di una duchita y me llevaron a mi hogar donde me esperaban mis deberes maritales que cumplí como una duquesa.

En otras oportunidades relatare otros encuentros con mi entrenador sexy. Al chiquito no lo volvi a ver.
Hasta la próxima.
Autora: Casiopea

sábado, 21 de julio de 2012

Jajaja si bien no es mi estilo, parece que el lugar se puso un poquito cargadito, daijoubu daijoubu, voy a ver si me dan algo mas suave para otros paladares.

Pensamientos a medianoche.


Conversaciones sin fin, sin aburrimiento, risas, roces, todo pone el ambiente cargado de tensión sexual aun si estamos en medio de un mar de gente. No importa si es una reunión de amigos o el cumpleaños del hijo de alguien, simplemente cuando llego te busco con la mirada y me acerco con una sonrisa y es que ya sé que las horas van a volar en tu compañía. Trato de extender los minutos en vano y cuando me miras me doy cuenta que vos te sentís de la misma manera. Miro tus gestos al hablar, y un calor me recorre el cuerpo, me recordas tantas personas y aun así sos tan único que muchas veces deseo tenerte para mi sola alguna vez. Tenes el poder de hacerme reír incluso cuando estoy predispuesta a no hacerlo, siempre bajo la mirada atenta de extraños a los que nada importa si hablamos o no, me molesta tanto esa vigilancia que solo quiero llevarte donde nadie pueda molestar nuestro juego, porque como un juego comenzó esta amistad, donde el doble sentido esta presente, donde un gesto, una mirada, un roce de hombros pueden encenderme tan rápidamente que muchas veces tengo miedo de entrar en una combustión insatisfecha. Te desee muchas veces, pero me quedo con mi sonrisa, mostrando un semblante tranquilo cuando por dentro el fuego me quemaba tanto que dolía, sintiendo un picor incomodo tan difícil de rascar. Pero seguiré así, con mi calor, con mis hormigueos y únicamente con una masturbación rápida para satisfacer algo que solo se calmaría con tu presencia. Esta noche, como otras antes, te dedico mis pensamientos. 
Autor: Casiopea.

viernes, 20 de julio de 2012

HORACIO



La noche pintaba bien, el flaco con el que venía hablando por chat desde hacia unas semanas me pidió de vernos y accedí un poco ansiosa, era obvio que ese encuentro terminaría en SEXO. Me hice un service completo ya que no quería decepcionar a la compañía más de lo inevitable. Cuando llego la hora partí hacia la aventura, mi primer encuentro con un “conocido” virtual. Llegue y él estaba esperándome en un lindo auto, subí, lo salude y pedí permiso para encender el que sería el primer cigarrillo de la noche, mientras arrancaba el auto ya me tira la primer bomba, el señor cree que el ir a comer o tomar algo antes de ir a un hotel es una pérdida de tiempo y le parece más acertado ir directamente al postre. Tímidamente le respondo afirmativamente aunque no me pregunto lo que yo prefería y nos dirigimos al hotel, debo ser justa con él y admitir que se paso eligiendo uno muy top si es que pueden clasificarse así. Me siento un poco incomoda, las pasadas charlas por el chat no me prepararon lo suficiente como para ir de buenas a primeras a un encuentro sexual pero como ya estaba en el baile me tocaba bailar, no quería quedar como una “nena” incluso a pesar de mis 23 años bastantes distantes de sus 45.
Él está muy bien para su edad, tiene una linda cabellera, casi sin canas, un lindo cuerpo, nada que envidiarle a cualquier veinteañero.
Entramos a la habitación y rápidamente se me abalanza, esto me asusta un poco pero mantengo la calma, no es mucha mi experiencia en materia de hombres y pienso que lo mejor sería dejar que él lleve las cosas. Me besa mientras me manosea, no siento nada, ni deseo, pero tampoco asco así que dejo que siga. Empieza a quitarme la blusa, me siento avergonzada, el único hombre que me ve desnuda diariamente es mi marido, trato de controlar la ansiedad, me desabrocha el corpiño y me agarra los pechos con las dos manos, me los muerde, los chupa. Me saca las botas y la falda, despacio me quita las medias mientras me besa lentamente las piernas, me pasa la lengua por arriba de la tanga y siento un calor inundándome desde el pubis hasta la cabeza, ya el deseo se empieza a hacer presente y ya me olvido de todos mi pudores. Comienzo a desvestirlo lentamente mientras le beso el cuello, el pecho, los hombros, voy bajando lentamente, le desabrocho el cinturón, le quito el pantalón y sus interiores y me encuentro de cara a su miembro totalmente erecto. Me da la mano y lentamente me lleva a la cama, nos sentamos y me empieza a acariciar, siento la cara totalmente febril, toma mi mano y la lleva a su miembro y me enseña a tocarlo, de forma suave me arrodilla frente a él y me explica cómo debo chuparlo, lamerlo, pero parece que mi cerebro tiene información de este tipo archivada porque mi boca empieza a tener vida propia, Y ME GUSTA, me gusta sentir su sabor dentro de mí, como su liquido se mezcla con mi saliva, parece que le gusta porque de repente me levanta y me recuesta boca abajo y me empieza a pasar la lengua por mi culo y me mete un dedo en la vagina. Siento su saliva y su dedo queriendo dilatar mi ano, fue todo tan rápido que no caí en cuenta hasta que lo sentí adentro. ¡DIOS! Nunca sentí algo igual, ni siquiera estoy asustada, son tantas sensaciones juntas que no puedo pensar en el miedo, tan solo en gozar, lo siento llegar al orgasmo con un gruñido animal. Sale, se retira el preservativo y busca uno nuevo, se masturba mientras lo miro y sin descansar se lo pone, me escupe la vulva y entra de un tirón, sin avisar. Fue un dolor agudo, pero rápidamente llega mi orgasmo por primera vez, es muy placentero como se mueve, como me habla. Después de un largo coito se levanta y se ducha y me dice que se tiene que ir, que lo llamaron del trabajo. Miro extrañada el reloj, 2 am, pero no digo nada. Me baño, me visto y salimos, casi con la misma prisa con que entramos. Me deja en medio de ningún lugar, me pide disculpas y se va. Ese fue el principio del fin de mis cuentos rosas. Esto es un hombre. Con el tiempo aprendí que si bien hay excepciones, la mayoría es así. Pero puedo elegir, disfruto o me siento usada. Yo no sé el resto, yo prefiero disfrutar.
Autor: Casiopea
Fuente de la imagen: http://pejino.com/filmoteca/cine-y-tv/cine-erotico/

SARANGHAEYO


Te amo, estas palabras son realmente buenas palabras
cuando nuestra familia se va a dormir
estas son las mismas palabras que compartimos.


Te amo, estas palabras son realmente buenas palabras
las palabras que Jeremy quiere darte a ti tambien.


Estoy feliz todo el dia porque me gustan estas palabras
estoy alegre todo el dia porque me gustan estas palabras
mi corazón palpita porque me gustan estas palabras.


Te amo, estas palabras son realmente buenas palabras
a mí, a mí realmente me gustan estas palabras


Te amo,
Te amo...

Canción que me gusta mucho, forma parte del OST del dorama coreano You are beautiful.